Publicado por: Ricardo Modes
¿Qué
es la neurociencia?
La neurociencia es
el estudio de cómo se desarrolla el sistema nervioso, su estructura y lo que hace. Los
neurocientíficos se centran en el cerebro y su impacto en el comportamiento y
las funciones cognitivas (del pensamiento), pero también investigan qué sucede
con el sistema nervioso cuando las personas tienen trastornos neurológicos,
psiquiátricos o del neurodesarrollo.
La neurociencia ha sido tradicionalmente clasificada como una subdivisión de la biología, pero en realidad, se trata de una ciencia interdisciplinaria relacionada estrechamente con otras disciplinas, como las matemáticas, la lingüística, la ingeniería, la informática, la química, la filosofía, la psicología o la medicina.
La neurociencia ha sido tradicionalmente clasificada como una subdivisión de la biología, pero en realidad, se trata de una ciencia interdisciplinaria relacionada estrechamente con otras disciplinas, como las matemáticas, la lingüística, la ingeniería, la informática, la química, la filosofía, la psicología o la medicina.
Los neurocientíficos estudian los aspectos
celular, funcional, evolutivo, computacional, molecular, celular y médico del
sistema nervioso.
Importancia de las Neurociencias
en el aprendizaje universitario
El aprendizaje esencialmente
comprende cambios y conexiones: la liberación de neurotransmisores en la
sinapsis puede alterarse, o las conexiones entre neuronas pueden reforzarse o
debilitarse. El éxito de la enseñanza afecta directamente las funciones del
cerebro, codificando y variando las conexiones. Se podría afirmar entonces que
el ambiente afecta tanto a la estructura del cerebro, como a su funcionalidad;
un ambiente apropiado es esencial para conformar partes sustanciales del mismo.
Esta afirmación podríamos trasladarla con total confianza al ambiente de una
clase y, aun, a una situación de aprendizaje más amplia. (Goswanmi, 2004).
La mayor parte del tiempo el
cerebro lleva a cabo sus conexiones de una manera que podríamos llamar aceptable
o satisfactoria, pero cuando las conexiones cambian, la personalidad también
puede cambiar; si el yo puede desarmarse por las experiencias que modifican las
conexiones, también puede volver a armarse por las experiencias que establece,
o cambiar o renovar las conexiones (De la Barrera, 2009). La plasticidad del
cerebro habilita aprendizajes a lo largo de la vida. Si bien es cierto que en
los jóvenes y, sobre todo en la adultez, el desarrollo de nuevas neuronas no es
tan común, ciertas investigaciones han demostrado que el desarrollo de nuevas
vías neurales es más factible de lo que se piensa, las sinapsis cambian todo el
tiempo y es así como se recuerda una experiencia (De la Barrera, 2009).
No
habría entonces un único período sensible; cualquier conjunto de estímulos
ambientales específicos causan en el cerebro nuevas conexiones y esta habilidad
se conserva en el transcurso de la vida (Rimmele, 2005). Por ello, es tan
importante que los procesos de aprendizaje estén vigentes en ese transcurso; como
se afirmó, son los desafíos y retos los que movilizan las conexiones. Mc Robbie
y Tobin (1997), citados por De la Barrera (2009), afirman que las metas y
objetivos que forjen los estudiantes, estarán influenciadas por la naturaleza
de las tareas académicas (constituyéndose en esos estímulos o inputs de los que
hablábamos) de tal manera que cuando ellas sean más desafiantes,
significativas, con sentido según sus horizontes o, interesantes, importantes y
útiles, no solamente aportarán a aprender comprensivamente, sino a crear o
reforzar nuevas conexiones en el cerebro.
De ahí la importancia de que los
docentes en educación superior puedan trabajar en la organización de tareas
académicas (trabajos prácticos, investigación, evaluaciones, etc.) de forma que
éstas se constituyan en el motor de las conexiones neuronales. Por su parte,
Beltrán (2000) afirma que los estudiantes tienen, al menos, cierto potencial
para ser creativos, y las diferencias radican en el grado en que utilizan dicho
potencial. Es ahí donde influye el estilo y la inteligencia, ingredientes
básicos de la creatividad.
Por lo tanto, los estudiantes llegarán a ser sujetos
creativos y autónomos en sus aprendizajes y en su desarrollo profesional, en la
medida que se les enseñe desde cada área o desde cada disciplina, a desarrollar
tres tipos de pensamiento esenciales: uno de tipo analítico en tanto enseñarles
habilidades tales como analizar, juzgar, criticar, evaluar, comparar y
contrastar; otro de tipo creativo, para que puedan llegar a descubrir, inventar,
imaginar, elaborar hipótesis, suponer y; uno más de tipo práctico, apuntando a
que aprendan a usar, aplicar, utilizar y practicar.
En
el siguiente vídeo cortesía de
Universidad central del este publicado por Vickyrena De Leon nos explica la
importancia de las neurociencias :
¿Qué es la plasticidad cerebral?
La neuroplasticidad, también conocida como
plasticidad cerebral o neuronal, es el concepto que hace referencia al
modo en el que nuestro sistema nervioso cambia a partir de su interacción con
el entorno. Ni siquiera en el caso de los gemelos monocigóticos esta
interacción es idéntica, lo cual significa que cada persona percibe el mundo y
actúa sobre él de una manera diferente, dependiendo de la secuencia de
contextos que le toque vivir.
Además, la plasticidad neuronal no es algo
que tarde mucho en producirse: ocurre de manera constante, en tiempo real, e
incluso mientras dormimos. Constantemente estamos recibiendo un torrente de
estímulos y estamos emitiendo un flujo constante de acciones que modifican el
entorno, y todos estos procesos hacen que nuestro encéfalo se vaya modificando.
Para entenderlo de una manera simple, podemos
pensar en aquello a lo que hace referencia el término “plasticidad”. El
cerebro, al igual que el plástico, puede adaptarse a prácticamente cualquier
molde. Sin embargo, en esta comparación hay que matizar dos cosas. La primera
es que la neuroplasticidad depende de la intervención de una inteligencia
externa que dirija el proceso de modelado hacia una finalidad concreta, y la
segunda es que, a diferencia del plástico, la estructura y la forma de los
componentes de nuestro cerebro puede cambiar mucho de manera constante.
¿Cómo ocurre la plasticidad cerebral?
La neuroplasticidad se basa en el modo en el que las neuronas de nuestro
sistema nervioso se conectan entre sí. Tal y como descubrió el médico español
Santiago Ramón y Cajal, el cerebro no está compuesto por una maraña de células
compactadas que forman una sola estructura, sino que son cuerpos microscópicos
con autonomía y físicamente separadas las unas de las otras que, van mandándose
información sin llegar a unirse entre sí de manera definitiva. Son, en
definitiva, individualidades morfológicas.
Cuando un grupo de neuronas se activan a la vez, estas tienden a
mandarse información entre sí. Si este patrón de activación se repite con
cierta frecuencia, estas neuronas no solo se mandan información, sino que
tienden a buscar una unión más intensa con las otras que se activan a la vez,
volviéndose más predispuestas a mandarse información entre ellas. Este aumento
de la probabilidad de activarse juntas se expresa físicamente en la creación de
ramificaciones neuronales más estables que unen a estas células nerviosas y las
vuelven físicamente más próximas, lo cual modifica la microestructura del
sistema nervioso.
Lo mismo ocurre con cualquier otra experiencia: aunque no lo notemos,
constantemente estamos experimentando vivencias (o, mejor dicho, pequeñas
porciones de vivencias) que se dan prácticamente a la vez y que hacen que unas
neuronas refuercen más sus lazos y otras debiliten más los suyos. Esto ocurre
tanto con las sensaciones como con la evocación de recuerdos y de ideas
abstractas.
El siguiente vídeo cortesía de Atentamente.mx nos muestra como funciona la neuroplasticidad:
El siguiente vídeo cortesía de Atentamente.mx nos muestra como funciona la neuroplasticidad:
Envejecimiento cerebral
A medida
que envejecemos, todos los sistemas de nuestro cuerpo disminuyen gradualmente,
incluido el cerebro. Los “despistes de la mente” están asociados con el
envejecimiento. La gente a menudo experimenta esos mismos lapsos de memoria
leves cuando tiene 20 años y sin embargo no le da mayor importancia.Las personas mayores a menudo se
vuelven preocupan por estos fallos de memoria debido al vínculo entre la
memoria deteriorada y la enfermedad de Alzheimer. Sin embargo, la enfermedad
de Alzheimer y otras demencias no son parte del proceso de envejecimiento
normal.
Los cambios de memoria comunes que
están asociados con el envejecimiento normal incluyen:
-Dificultad
para aprender algo nuevo: almacenar nueva información en la memoria puede llevar más tiempo.
-Multitareas: el procesamiento
lento puede dificultar el procesamiento y la planificación de tareas paralelas.
-Recordar
nombres y números: la memoria que ayuda al recuerdo de nombres y números comienza a
disminuir a los 20 años.
- Recordar
citas: sin pistas o ayudas para recuperar la información, las citas se pueden
almacenar de forma segura y luego pueden ser inaccesibles si no estimulamos la
memoria.
Mientras que algunos estudios muestran que un tercio de las personas mayores tienen dificultades con la memoria declarativa (recuerdos de hechos o eventos que se han almacenado y pueden recuperarse), otros estudios indican que una quinta parte de las personas de 70 años realiza pruebas cognitivas tan bien como sus opuestos de 20 años.
Los científicos están reconstruyendo
secciones del rompecabezas gigante de la investigación del cerebro para
determinar cómo el cerebro se puede alterar sutilmente con el tiempo para
causar estos cambios.
Los cambios generales que se cree que
ocurren durante el envejecimiento cerebral incluyen:
- Masa cerebral: la contracción en el lóbulo frontal y el
hipocampo – áreas involucradas en la función cognitiva superior y la
codificación de nuevos recuerdos – comienza alrededor de los 60 o 70 años.
- Densidad cortical: adelgazamiento de la superficie externa del
surco debido a la disminución de las conexiones sinápticas. Menos conexiones
pueden contribuir a un procesamiento cognitivo más lento.
- Materia
blanca: la materia blanca consiste en fibras nerviosas mielinizadas que se
agrupan en tractos y transmiten señales nerviosas entre las células cerebrales.
Se cree que la mielina se reduce con la edad y, como resultado, retrasa el procesamiento
y reduce la función cognitiva.
- Sistemas de
neurotransmisores: los investigadores sugieren que el cerebro genera menos mensajeros
químicos con el envejecimiento, y es esta disminución de la actividad de la
dopamina, la acetilcolina, la serotonina y la norepinefrina la que puede jugar
un papel en la disminución de la memoria y la cognición y un aumento de la
depresión.
Al comprender la base neuronal del
deterioro cognitivo, los investigadores pueden descubrir qué terapias o
estrategias pueden ayudar a retrasar o prevenir el deterioro cerebral.
El siguiente vídeo de @bienvejecer nos habla un poco sobre la maquina más compleja del universo, el cerebro:
A continuación podemos ver un gráfico que nos muestra el envejecimiento cerebral:
Referencias
utilizadas:
Alan Muñoz - Prezi
https://prezi.com/oidoutwq6fry/neurociencias-y-su-importancia-en-contextos-de-aprendizaje/
MJMAS – Neuronas en
crecimiento
https://neuropediatra.org/2013/12/12/plasticidad-cerebral-y-aprendizaje/
