Las neurociencias en la educación superior (José Brandao)

Publicado por: José Brandao




A partir de los últimos treinta años las neurociencias han contribuido a comprender los procesos psicobiológicos que posibilitan el aprender.



Las neurociencias intentan explicar cómo es que actúan millones de células nerviosas individuales en el encéfalo para producir la conducta y como, a su vez estas células están influidas por el medio ambiente, incluyendo la conducta de otros individuos”

Los especialistas en Educación señalan que las habilidades que se demandan para aprender en el siglo XXI tienen más que ver con el uso dado al conocimiento de manera individual y colectiva, aprendiendo significativamente, que, con tan solo poseer habilidades para adquirir este conocimiento como información, y que estas habilidades deben conservarse durante toda la vida de las personas. De igual manera, las neurociencias han demostrado que en las personas el aprendizaje produce cambios de la estructura física del cerebro que alteran su organización funcional; es decir lo organiza y reorganiza, que es un continuo, que ocurre a lo largo de todo el ciclo de vida; y, aunque  el mayor potencial de desarrollo  se da entre la niñez temprana, estudios secundarios y superiores, el aprendizaje puede seguir desarrollándose si se establece las condiciones para que esto ocurra. 

En la educación universitaria los profesores nos enfrentamos al reto de mejorar la motivación de los estudiantes.  Ante este desafío la neurociencia ofrece posibles prácticas que favorecen el mejoramiento de procesos cognitivos como la atención, motivación y memoria tan necesarios para aprender. Esta disciplina nos ayuda a crear patrones para favorecer la atención, actividades lúdicas para mejorar la motivación o hacer pausas dentro del aprendizaje para mejorar la memoria.  En la vía de crear   condiciones que favorezcan el aprendizaje a nivel superior y ayudado de las neurociencias debemos tomar en cuenta lo siguiente: 

-Crear entornos de aprendizaje que sumerjan a los alumnos en una experiencia educativa y motivadora.El ambiente de aprendizaje debe ser menos temible, y más desafiante. Fortalecer la interacción social, las conexiones emocionales y la búsqueda innata de significado.

-Permitir que el alumno consolide e interiorice la información procesándola activamente.

-Organizar actividades que se asemejen más a las experiencias y a los desafíos de solución de problemas del mundo natural, actividades tales como proyectos de los alumnos.

Referencias utilizadas:

Ernestina Valverde – Iberoaméricadivulga

https://www.oei.es/historico/divulgacioncientifica/?La-neurociencia-en-la-educacion